Parecia una muñeca, porque ya no importaba si respiraba

Si podria llegar a sentir los golpes o el aroma de las flores.

Llevaba un saco negro que ocultaba todos sus miedos

Un sombrero impedia salir sus pensamientos y el ruoge en sus labios

tapaba el frio que corria por su sangre

Su cabeza inclinada no dejaba ver el delicado delineado que sus ojos llevaban

Y si se los pudiera ver solo unos pocos se atreverian.

Tenia una personalisas misteriosa, cautelosa, extraña

Sus pasos eras lentos, pero decididos.

Talvez su historia sea triste, talvez no hay explicacion para quien lleva esos rulos dorados

O talvez ni el cielo se anime a aceptarla en su celeste infinito.

Parece que alguien las personas que la rodean se olvidaron que ella es una muñeca... pero de verdad.